El desarrollo de este estilo comienza con el reinado de la Reina Ana de Inglaterra en 1660, el cual fue el primero en seguir la influencia del Palacio de Versalles de Luis XIV.
El reinado de la Reina Ana seguido por el reinado de Jorge I creó la transición de los tiempos barrocos a la era Renacentista inglesa. Alrededor de 1758, todavía bajo el reinado de Jorge I, el arquitecto Robert Adam introdujo un nuevo estilo que cambiaría la historia de la arquitectura y el diseño interior ingleses.
Durante este período podemos encontrar una mezcla ecléctica de elementos utilizados, desde guirnaldas hasta flores representadas de una manera bien delineada. Este período tomó prestada su inspiración de Europa y las colonias inglesas en Oriente.
Las piezas son menos extravagantes que sus pares de la época en Francia y retratan un sentido bien logrado de escala y proporción.